Un paso más

La semana fue algo caótica: muchos altibajos emocionales por la terapia, de ahí que al final no quedase con Sergio hasta ayer jueves. Nos íbamos mandando mensajes por Line y yo le iba dando largas como podía. No quería decirle: -Estoy algo bajonera porque tengo terapia sexual y el recuerdo de mis ex me ha amargado la semana-. El miércoles ya me encontraba con mejor ánimo, a pesar que teníamos mucho lío en el trabajo, así que le escribí, pero ese día él no podía. O eso o es que se quería hacer el interesante. Para variar intenté no hacer muchas especulaciones. Si no puede no puede, total, por un día más podría esperar. Si él ha esperado por mi, yo también podía.

Marx y yo nos preparamos para nuestra cita… bueno, era una vuelta por el parque pero yo estaba tan emocionada que me parecía estar en una. Marx fue el primero que les vio. Se puso muy contento y empezó a olisquear y lamer a Mia. Yo también me habría puesto a olisquear a Sergio, que me parecía que estaba más guapo cada día. Nos pusimos al día de nuestra semana, me sentía a gusto con él, así que le conté detalles sobre la fiesta que le íbamos a montar a mi amiga el viernes. Él bromeaba, diciendo que por un módico precio podía hacer de stripper… aunque creo que quería decirme otra cosa y no se atrevía. Cuando llegamos a la entrada del parque, al despedirnos, noté en él una especie de fragilidad, raro en él que parecía tan seguro de sí mismo. Daba la sensación de que yo le imponía. Básicamente me dijo que era una pena que el viernes ya tuviese planes, porque quería cenar conmigo. Yo ya me olía sus intenciones, así que no me hice la dura, porque me apetecía mucho cenar con él… bueno, y besarle y arrancarle la ropa. Así que le dije que el viernes no, pero si quería el sábado, estaba libre… pero claro una vez más él no podía, así que dijimos de reservarnos el sábado de la semana siguiente y mientras ya hablaríamos por Line, por si hacíamos más paseos por el parque.

A Inma le gustará saber que dí un paso más: no me refiero a la cita, sino a que cuando llegué a casa, estaba tan excitada que me toqué mirándome al espejo… y no me resultó incómodo, supongo que porque le veía una utilidad: quería practicar, ver mis caras y posturas por si el próximo sábado se daba el caso, triunfar.

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"Tienes que cambiar y una polla de goma no va a cambiar lo que tienes que cambiar."    
-Sandra       


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